jueves, 8 de febrero de 2007

la leyenda de tristan e isolda...




En tiempos muy antiguos el reinaba el Rey Marcos de Cornualles en Inglaterra, al saber que sus enemigos se preparaban a luchar contra él, su amigo el Rey Rivalén de Irlanda cruzó el mar para llevarle su ayuda y lealtad. Le sirvió con la espada y el consejo como le hubiera servido un vasallo. Y en recompensa de su fidelidad, el Rey Marcos le entrego a su hermana la princesa Blanca Flor en matrimonio, a quien el Rey Rivalen amaba con maravilloso amor.
Despues de las bodas reales, el Rey Rivalen tuvo que regresar a sus tierras, pues llegaron a el noticias de que su viejo enemigo el Duque Morgan había invadido su reino, arruinado sus burgos y quemado sus campos.
Partio pues el Rey Rivalen para rescatar su reino dejando a Blanca Flor con su mariscal a quien todos llamaban el fiel Roalt por su lealtad hacia Rivalen.
Le esperaron largo tiempo, pero Rivalen jamás regresó. Después Blanca Flor supo que el Duque Morgan le había matado... ella no lloró ni despidió ningún lamento, más su alma quizo arrancarse de su cuerpo y reunirse con Rivalen dondequiera que el se encontrara. Durante 3 días trató de unirse con el sin escuchar las palabras de consuelo del fiel Roalt, al cuarto día dió a luz a un barón y tomándolo en sus brazos exclamó: "En mi tristeza naces y triste es la primera fiesta con que te halago. Sólo por ti tengo pena de morir, y puesto que viniste al mundo en la tristeza, te llamarás Tristán. Lo besó y murió.
Roalt recogió al huerfano y lo adoptcó como suyo para protegerlo de los enemigos, le enseñó a manejar la espada, la lanza, el escudo, el arco, a odiar toda mentira, a socorrer a los débiles y a sostener la palabra empeñada.
Hallándose Tristán de caza, se unió a un tropel de oficiales que cazaban también en un bosquecillo lejano de su morada. Maravilló a todos con sus gentiles maneras y su cortesía para hablar.
Los oficiales eran siervos del Rey Marcos de Cornualles, de quien sin saberlo, Tristán era su único sobrino. Lo condujeron ante el Rey Marcos y pronto sedujo su corazón que había llegado a la madurez de edad sin hijos ni parientes, pues no sesaba de lamentar la muerte de su amada hermana Blanca Flor.
Después de un tiempo, Roalt partió en busca de Tristán y acertó visitar las tierras del Rey Marcos, al encontrarlo, Roalt relató al Rey la historia del nacimiento de Tristán y el Rey lo reconoció como su sobrino y lo armó caballero.
Juntos reconquistaron las tierras del Rey Rivalen y éstas le fueron entregadas a Roalt por ordenes de Tristán, quien decidió vivir con su tío.
Los barones del Rey Marcos celaban a Tristán sedujeron al Rey le convencieron de contraer matrimonio para tener un heredero. Trsitán estaba de acuerdo con la idea y partió en busca de una doncella para su tío.
Había oído historias de Isolda la rubia, princesa de un poblado de Irlanda el cuál era amenazado por un dragón. La mano de Isolda era la recompenza por matar al gran dragón.
Partió pues a Irlanda y se armó en secreto para dar muerte al dragón. Mientras el pueblo dormía, se introdujo a la guarida y emboscó al dragón enterrandole la espada en la garganta y partiendole en dos el corazón. Cortóle la lengua para comprobar su hazaña.
A la mañana siguiente se presentó ante los reyes y rechaza para sí la recompensa, pero con grandes alabanzas la acepta para su señor el Rey Marcos, sellando así pactos de amor y comercio entre los dos países.
Cuando llegó el tiempo de entregar a Isolda a los caballeros de Cornualles, la madre de Isolda fué al bosque a recoger yerbas, flores y raíces, las mezcló en un poco de vino creando un brebaje poderoso y lo vertió en un ánfora de barro cocido. En secreto comisionó a Berengueana, la doncella de Isolda, esconder el ánfora durante el viaje y verter el vino en las copas del Rey Marcos y la princesa Isolda el día de la cena de bodas. Nadie más que ellos debían beber ese vino, pues tenía tal virtud que quienes de él bebieran, se amarían por siempre, durante la vida y más allá de la muerte.
La nave de Tristán iba cortando las profundas olas, y a cada nuevo día que la separaba de Irlanda, mayor era la tristeza de Isolda. Cuando se acercaba a Tristán, una ola de odio estallaba en su pecho, pués él la había alejado de los suyos y de sus tierras llevándola a desposarse con un monarca viejo a quien ella no conocía ni mucho menos amaba.
Un día el viento cesó y un calor profundo e insoportable abrumaba el aire. Tristán bajó a la bodega en busca de vino que ofrecer a Isolda para mitigar su sed y tropesaron sus manos con el ánfora de barro. Tomólo y sirviéronse los dos jóvenes.
Dulce le parecía el vino a Isolda, pero no era el vino, era la pasión, era el áspero júbilo, la angustia sin fin y la muerte.
Tristán sentía arder su pecho cmo si lo desgarrara una zarza de espinas agudas y flores amorosas, cuyas raíces le entraban en el corazón y cuyo ramaje se unía a su cuerpo, el cuerpo hermoso de Isolda. Maldecía el día en que fué acogido por su noble tío en su reino, pues Isolda le pertenecía y no debía amarlo.
Pero Islda lo amaba, quería odiarlo, pero un poder maravilloso la unía a su raptor y la idea de lo imposible irritaba su ternura haciñendola más dolorosa y profunda que en el odio.
Habían bebido el brebaje de su amor y de su muerte.
Isolda se desposó con el Rey Marcos entre la alegría de vasallos y barones. Los nobles la honraban y los humildes la querían. Pero la desgracia roía su corazón. Amaba a Tristán y un santo respeto la invadía frente a su esposo venerable.
Más los jóvenes se reunían cada noche en el bosque, protegidos por la sombre de los árboles conversaban sobre un amor doloroso e imposible saciaban la sed interminable de pasión que les produjo el vino del ánfora.
El comportamiento extraño de Isolda la denuncia ante los enemigos de Tristan, éstos los espian y conciben sospechas que destilan amargos celos en el viejo corazón del Rey Marcos. La inquietud lo tortura, espía en sus gestos el amor que se ocultan y destierra a Tristan.
Sus cortesanos lo conducen a errores más graves. Interna a Isolda en el Lazareto de los leprosos. Ráptala de ahí tristán y Marcos los persigue de colina en colina.
Una noche, vencidos de sueño, los halla el rey dormidos sobre el césped. Hay tal dolor y tan grand epureza en las facciones de los jóvenes, que Marcos sintió al verlos, rompérsele el corazón.
Vuelve Isolda al castillo de Cornualles bajo la salvaguardia del rey. Pero los barones desleales desconfían de ella y exígen que se someta a la prueba de fuego. Debía jurar que ningún hombre la había llevado en brazos a excepción del rey Marcos.
Cuando llega el día del juicio de Dios, Isolda viste una túnica blanca hasta los pies con los pechos y brazos desnudos. Se acerca a la hoguera y un monje desconocido la toma en brazos, ese monje es Tristán, a quién nadie ha podido sorprender más que Isolda. Por eso ella sonríe ante las llamas y tomando una braza viva jura ante Dios "Ningún hombre nacido de mujer, me ha llevado en sus brazos, con excepción del Rey Marcos y de este pobre monje, que según habéis visto me ha conducido hasta esta hoguera..." Dejando rodar las brazas extintas, alzó los brazos desnudos al cielo y vieron todos que su carne era más lisa y sana que las ciruelas de los árboles...
Lejos de Isolda, Tristán enloqueció. Viajaba por tierras mágicas y lejanas sin encontrar la paz que buscaba su corazón. De los lugares donde moraba, parten mensajeros hacia Bretaña en busca de Isolda la Reyna. Con engaños llévanla a bordo de una nave equipada por Tristán, levan ancla y el soplo de Dios hincha las velas alejando el barco de las costas de Cornualles.
Trsitan, enfermo, interrogaba al mar, más la debilidad lo vence y el brillo del sol ciega sus pupilas. La vida de Tristán se escapa de su pecho. Tres veces exclama "Isolda, amada mía"... y su alma vuela...
Sobre su cuerpo, la rubia Isolda, al llegar no vierte una lágrima. Dobláse su talle con flojedad de agonía y cae muerta a su lado, para siempre ya su compañera...
Los buenos trovadores cantaron este cuento para que lo oyeran, algún día, todos los que se han amado o se amarán...




jÓse...





*Historia de Tristán e Isolda sacada del libro "El Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda"... (resumida tambien)

4 comentarios:

Angel Claire dijo...

oraleeee

atenea dijo...

(suspiro)...........(muuuy largo)...... el romanticismo...

Anónimo dijo...

guao que romantica ese si es AMOR quien no quisiera tener uno asi!!!!

Anónimo dijo...

Precioso!!!!. Sobre todo cuando puedes unir la música de Wagner con la leyenda....GRACIAS.